Ética empresarial y responsabilidad sostenible

La ética empresarial y la responsabilidad sostenible deben ejercer un rol protagonista en las organizaciones. En muchos países, el cambio climático, la desigualdad, la migración y la violencia han dado lugar a políticas cada vez más conscientes y han fortalecido la capacidad de las entidades para continuar siendo resilientes.

La transformación global, la necesidad de implementar estrategias sostenibles y el involucramiento del sector organizacional, público y privado, exigen mayor interés de los tomadores de decisiones en cuanto al enfoque financiero y no financiero o informes de sostenibilidad.

En este contexto, surgió el uso de los Criterios ESG (Environmental, Social and Governance) para el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de las Naciones Unidas. Esto motivó a grandes organismos internacionales: el Fondo Monetario Internacional (FMI), la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), el Banco Mundial y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) a impulsar la creación del International Sustainability Standards Board (ISSB) dentro del International Financial Reporting Standards (IFRS). Las organizaciones mencionadas forman ahora parte del Comité Consultivo de Sostenibilidad (Sustainability Consultative Committee) del ISSB.

En este tema, la información financiera debe ser un elemento relevante, por cuanto se requiere cuantificar el impacto en las organizaciones, así como la importancia relativa para los interesados en general, con el fin de promover conductas sostenibles en las empresas y en el mercado.

A partir de los recursos disponibles: humanos, sociales, comunitarios, materiales, financieros, ambientales y tecnológicos, se deben elaborar las estrategias para el cumplimiento de los criterios ambientales, sociales y de gobernanza (ESG).

El interés mundial por desarrollar estrategias sostenibles y fijar la ruta que deben seguir las organizaciones se manifiesta en la presentación oficial de las normas sobre información financiera relacionadas con la sostenibilidad y con el cambio climático (NIIF S1 Y NIIF S2), publicadas mundialmente el 26 de junio de 2023, las cuales entrarán en vigor en enero de 2024.

La inclusión de las organizaciones en las estrategias sostenibles para el cumplimiento de los criterios ESG, de acuerdo con los Objetivos de Desarrollo Sostenible establecidos por la ONU, pone de relieve el imperativo de unirnos para rescatar el planeta: países, organizaciones, empresas y población en general, convencidos de que, además de aplicar las normas de sostenibilidad, debemos definir compromisos individuales en este ámbito.

Incorporar en las organizaciones las normas de sostenibilidad implica riesgos, pero también brinda oportunidades. Las marcas tienen el potencial para transformar el mundo. Entre los beneficios organizacionales se encuentran los siguientes:

1 Mejor reputación y credibilidad
2 Sostenibilidad del negocio
3 Cumplimiento de leyes, reglamentos e iniciativas, nacionales e internacionales
4 Ventajas competitivas
5 Motivación de los trabajadores
6 Atracción de inversión
7 Mayor productividad
8 Mayor capacidad para atraer talento
9 Clientes más leales
10 Reducción de costos
11 Reconocimiento de la labor de la empresa por parte de los consumidores
12 Respuesta a las exigencias de las partes interesadas

Las estrategias sostenibles van más allá de prácticas enfocadas en temas sociales. Involucran un compromiso integral y nos competen a todos. Las acciones deben realizarse hoy, porque la realidad del planeta lo demanda. La economía y las organizaciones deben sumarse a esta tendencia. En este sentido, los informes de sostenibilidad deben procurar equilibrio, claridad y transparencia al presentar la información, para así contribuir a la toma de decisiones acertadas.

Antonio Quirós Gómez, Costa Rica – Alama – ESG Consulting –  (506) 8340-2867 – antonio@alama-esg.com

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